jueves, 17 de junio de 2021

Hacia un feminismo especifista. Elementos para el debate sobre la militancia feminista del anarquismo organizado

[nota publicada en revista Agitación nº 1]

La lucha feminista ha logrado en estos últimos años imponerse dentro del campo popular como necesaria e indispensable. Si bien estamos lejos de los objetivos que nos proponemos –e incluso en esta etapa de resistencia- se han dado importantes avances. Uno de ellos es justamente el que se dio hacia el interior de las organizaciones populares y políticas. 

En este sentido, no solo han cobrado relevancia las reivindicaciones como la de gozar de una vida libre de violencia machista, o el acceso a derechos sexuales y reproductivos, o la democratización y socialización de las tareas domésticas no remuneradas. Sino que también se han hecho revisiones de prácticas internas y se ha incorporado la mirada feminista en otros campos de la vida orgánica y cotidiana. En definitiva, la praxis feminista ha sabido legitimarse –aunque no sin resistencias- en aquellos sectores que buscan transformar la sociedad. 

Como anarquistas reconocemos una tradición a este respecto, ya que desde finales del siglo XIX las militantes lograron instalar debates en torno a la violencia machista, el amor libre, la sexualidad, el aborto y la doble opresión que por ser mujeres de la clase trabajadora padecían. Muchos de estos planteos quedaron plasmados en el paradigmático periódico la “La voz de la mujer”.

Por supuesto, el auge del feminismo también trae nuevas problemáticas al interior del movimiento. Sobre algunos de ellos hemos hecho referencia en otros artículos, como ser la creciente institucionalización, la burocratización, el auge del academicismo y el florecimiento de corrientes que apuestan a lo personal y no lo colectivo, entre otras. A modo de ejemplo, la reciente creación del Ministerio de la Mujer –otrora Consejo Nacional de la Mujer- ha abonado aun más a la institucionalización del movimiento a través de la cooptación de muchas organizaciones que terminan encausando su militancia allí, en detrimento de la militancia en las organizaciones populares. 

Ahora bien, en la búsqueda de un feminismo propio acorde a nuestra corriente de anarquismo organizado y a su estrategia integral es que tenemos la obligación siempre de abordar reflexivamente qué herramientas y prácticas –y cuáles no- son las más eficaces y pertinentes en este contexto para aportar a la construcción de poder popular desde una perspectiva feminista.

En este marco, es que vemos tendencias que surgen del movimiento de mujeres y feminista que permean nuestra militancia y creemos pueden entorpecer el desarrollo de la metodología que proponemos desde el anarquismo organizado. Particularmente encontramos dos procesos que a partir de la experiencia vemos que debemos revisar, la especialización de la militancia feminista (y/o de las militantes) y el academicismo, los cuales suelen ir de la mano.

Cabe aclarar que no necesariamente nos referimos al debate de transversalización versus especificidad. Desde la FAR creemos que es necesario buscar un equilibrio entre la transversalización y la especificidad, de forma tal que la mirada feminista atraviese el resto de las problemáticas así como las prácticas organizativas pero sin que eso signifique un borrón o desvanecimiento de las reivindicaciones propias a abordar de manera particular. 

Cuando hablamos de los riesgos de la especialización de la militancia nos referimos a una modalidad de hacer política en donde el interés y la participación solo se da respecto de la opresión patriarcal (incluso en nombre de la transversalización). Cuantas compañeras vemos que sólo se interesan en participar de los comités de género de la organización política, del sindicato o el centro de estudiantes.

A nivel político creemos que es un error en tanto produce efectos y contribuye a, por ejemplo: segmentar nuestra participación a las “cuestiones de género”, analizar la realidad solo desde una perspectiva, generar una especie de “tribunal feminista”. Todo ello lleva aparejado prácticas políticas donde las mujeres y disidencias aparecen como las únicas voces habilitadas para dar debates en torno a la problemática de género. Como anarquistas especifistas nosotras debemos buscar participar de todos los temas de la organización, incluso y especialmente de aquellos que suelen estar masculinizados. Asimismo como pensamos que la perspectiva de género debe atravesar todos nuestros análisis también creemos que el feminismo y anti patriarcado no pueden ser el centro de todas las lecturas, entendiendo que existen situaciones en donde otras problemáticas pueden tener más peso relativo. 

Hacemos un llamado de atención sobre este tipo de prácticas ya que muchas veces se traducen en el señalamiento condenatorio de compañeros y compañeras, sin propuestas ni formación o procesos de deconstrucción alguno. Así, hemos visto espacios en donde la política feminista se construye a partir de –y se restringe a- la denuncia, promoviendo sin querer el aislamiento y obturando la militancia de base. Cabe aclarar que no desdeñamos la denuncia como herramienta ante situaciones de violencia pero no consideramos al denuncionismo (potenciado por la sobreutilización de las redes sociales) como práctica transformadora de alto alcance.

La militancia especializada también tiene efectos en la inserción social como son la exterioridad respecto de la vida de las organizaciones sociales (ya que solo se interviene para estos temas), lo cual muchas veces implica desconocimiento sobre aspectos de la dinámica organizativa deberían ser tenidos en cuenta. Esta exterioridad la mayoría de las veces es atravesada por cierto academicismo, de lo que podemos inferir que subyace una lógica iluminista muy alejada de nuestro perfil de militante anarquista. Hoy en día existen grupos que se dedican a realizar talleres, charlas, formaciones en otras organizaciones, que como paracaidistas llegan y se van solo para enseñarnos y mostrarnos cómo estamos siendo oprimidas. Sin desmerecer el trabajo que realizan, no creemos que sea la forma de abordarlo y mucho menos deben ser la cara del movimiento de mujeres.

Hacemos hincapié en este aspecto debido a que en el movimiento de mujeres existe una variedad de organizaciones, y los sectores que hoy por hoy buscan hegemonizarlo son aquellos con mayores recursos tanto materiales como simbólicos. Esto hace que muchas veces en nombre de la lucha de las mujeres se lleve una agenda programática que desconoce la realidad de los sectores sociales donde estamos organizadas. Esta agenda reivindicativa, frecuentemente sin carácter clasista y sin intención clara de generar participación popular -que a veces por el contrario, apela a la participación individual y espontanea- termina impulsando acciones alejadas de la realidad cotidiana de las organizaciones sociales y solo tienen llegada a un sector de la militancia. 

Párrafo aparte merece revisar las instancias y herramientas que desde el feminismo nos damos y que a partir de la especialización también pueden crear obstáculos o deformaciones de su intención original. En este sentido, creemos que cada herramienta y espacio (como por ejemplo, comités de mujeres, protocolos) debe ser pensada según el ámbito –político o social-, el nivel de apropiación del feminismo y de participación de las compañeras. No pueden ser usadas como fórmulas neutrales. Si no las contextualizamos y creemos que pueden ser utilizadas con independencia del resto de los componentes ideológicos y materiales de la organización, estaríamos alimentando a una idea de feminismo homogéneo y emparentado a aquellos con los que estamos claramente en disputa.

Lo mismo ocurre para nosotras con la teoría, su uso tiene que ser acorde a nuestro marco ideológico. Afirmamos, tal como lo expresara fAu en su documento Huerta Grande “La teoría apunta a la elaboración de instrumentos conceptuales para pensar rigurosamente y conocer profundamente la realidad concreta” (1972). Reconocemos que el campo feminista ha hecho grandes esfuerzos por develar los mecanismos de opresión sobre las mujeres y disidencias, y poder ponerle nombre a cuestiones que estaban invisibilizadas. Ahora bien, ello no quiere decir que los conceptos y categorías, y por lo tanto los marcos teóricos sean todos válidos por igual. Como anarquistas especifistas nos debemos la tarea de tomar de aquellas producciones teóricas, los conceptos y categorías que estén acordes a nuestra ideología. Utilizar como referencia marcos teóricos de otras corrientes no solo nos coloca en otra línea ideológica, sino que además entendemos que tiene efectos concretos que se expresan en la militancia tanto a nivel político como a nivel social. 

Por otra parte, consideramos que el desarrollo teórico siempre debe darse a la par de nuestra militancia, no necesitamos compendios de “patriarcado, feminismo y género” –o la búsqueda infinita de nuevos términos que al mes quedan desfasados de la nueva producción teórica-, si luego no podemos hablar con una compañera en nuestro sindicato, barrio o lugar de estudio. Por eso decimos que la teoría debe ir de la mano del desarrollo de la organización política y sus frentes de inserción. 

Aún más, consideramos que el conocimiento surgido a partir de la reflexión en torno a las experiencias y luchas de las de abajo constituye un aporte invaluable. Se repite hasta el hartazgo que hay que “bajar” el feminismo a los barrios, a los sindicatos. Ni las opresiones ni sus resistencias se crean en un laboratorio o en claustro, por tanto no queremos que las referencias de la lucha anti patriarcal sean figuras públicas, periodistas, etc. Insistimos en que no existe algo como un feminismo neutral en relación al sistema de dominación como conjunto; nosotras apostamos al de las de abajo.

Afirmamos que tenemos que enraizar el anarquismo en las luchas sociales y esa es nuestra tarea. Hacemos estas observaciones sobre el movimiento feminista porque somos parte, pero queremos advertir sobre los rumbos que puede ir tomando y que van en detrimento de nuestra estrategia de construcción social. Ello no quiere decir que debamos abandonarlo, si no por el contrario debemos estar allí influenciando con nuestra construcción de un feminismo de las de abajo.

ARRIBA LAS QUE LUCHAN!!


viernes, 21 de mayo de 2021

Santa Fe espejo del país: la crisis social y sanitaria golpea a las y los de abajo


 [Posición FAR - Mayo 2021] 

La situación de la Provincia de Santa Fe es una muestra de lo que acontece en gran parte del país. Hace más de dos meses que directores/as de hospitales, médicos/as terapistas y especialistas en epidemiología señalaban los peores pronósticos para la provincia. Y durante este período los gobiernos provincial y municipal no hicieron más que dar marchas y contramarchas, signadas más por las presiones de distintos sectores empresariales (colegios privados, empresarios gastronómicos, entre otros) y las disputas electorales entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio en el AMBA, que por los datos reales epidemiológicos. Además el gobernador Perotti no disimuló en mostrarse más interesado en defender el bolsillo del chacarero, que en frenar la prepotencia patronal.

Así llegamos a hoy con las camas críticas ocupadas al 100% sin margen para un enfermo más en varios departamentos de la provincia. Sin embargo, lejos de hacer frente a la gravedad de la situación, el gobierno provincial toma algunas medidas restrictivas, enfocándose únicamente en no pagar el costo político. En un año electoral, los políticos están sin duda más preocupados por no ser la cara visible de medidas necesarias pero antipáticas para las encuestas y mediciones de campaña.

Mientras tanto los y las de abajo tenemos que hacer malabares para entender las incomprensibles medidas, ver donde dejamos a nuestros hijos para poder cumplir con las exigencias laborales -que lejos de acomodarse al contexto siguen igual de estrictas- o ver cómo nos vamos a arreglar para ganar el pan diario los que no tenemos un trabajo formal.

Luego de un año de estar “conviviendo” con la pandemia, esta nueva ola que marca récord en nuestra provincia –y en el país con un record de casi 40 mil casos en un día- no fue aminorada por ninguna medida planificada de largo aliento. Si bien era posible anticipar el colapso sanitario por otro invierno sin vacuna para la mayoría de la población, y con mutaciones más contagiosas del virus, desde el Estado provincial y municipal las medidas fueron prácticamente nulas. El personal médico es el mismo que el año pasado sostuvo la atención –incluso es menor por la cantidad de trabajadores/as fallecidos por estar en la primera línea de atención-, cuyas condiciones de trabajo siguen siendo totalmente precarias, con salarios insuficientes, falta de personal para la cantidad de pacientes e insumos limitados. 

Esta nueva fase de confinamiento continúa poniendo en evidencia la extrema desigualdad que atraviesa a la población. Mientras los gobernantes se reúnen por zoom para especular cuanto conviene abrir o cerrar actividades, las y los de abajo seguimos asistiendo cotidianamente a nuestros lugares de trabajo sin ningún resguardo. Las cámaras industriales, del comercio y los servicios, en ningún momento atinaron a frenar la actividad para resguardar la salud de los/as trabajadores/as, muy por el contrario lo expusieron a cualquier costo. Y las empresas que sí lo hicieron, en ningún momento procuraron subsidiar el parate productivo. Muy al contrario, respondieron con suspensiones, despidos y rebajas salariales, en connivencia con el Ministerio de Trabajo de la Provincia y la Nación. Pero como agravante, aun falta la vacuna para la mayor parte de la población, condiciones de bioseguridad para movilizarnos en un transporte público saturado –sin frecuencia acorde al contexto ni personal más que el chofer para garantizar el cuidado-, asistencia insuficiente para los sectores más pobres que tienen que salir cotidianamente a changuear para comer, falta acceso a la educación para niñas/os y jóvenes que no pueden estudiar por no tener conexión. Estas son señales de una situación calamitosa que podría haber sido, sino evitada, por lo menos minimizada. Todo esto que pasa a nivel local y provincial, se da en un escenario nacional de inflación de arriba del 4% mensual, de aumentos contantes en el combustible y los alimentos (en un marco de remarcación de las grandes cadenas de supermercados y de un lock out de la patronal agraria), y de restricciones duras que no tienen en cuenta a los sectores populares más empobrecidos y los trabajadores en relación de dependencia “castigados” por las patronales. En este sentido, el Gobierno nacional no solo reaccionó tarde al pico de la segunda ola, sino que lo hizo sin medidas significativas de contención social y económica para estos mismos sectores. Mientras tanto, los grupos concentrados de la economía o siguen lucrando con la crisis o están descargando el costo al bolsillo de los/as trabajadores, con la venia del Estado nacional. 

Como militantes anarquistas llamamos una vez más a fortalecer la organización gremial en cada lugar de trabajo, las agrupaciones sindicales en cada sindicato –herramienta imprescindible  de defensa de nuestras reivindicaciones-. Es de destacar como ejemplo de lucha y organización el papel de los gremios locales, especialmente docentes y estatales, que no solo pelean por condiciones seguras de trabajo y salarios dignos, sino que se ocuparon de contrastar los datos generales con lo que verdaderamente pasa en los lugares de trabajo. Llevando a cabo la triple tarea de concientizar, generar participación -en un marco en el que la población es ubicada perversamente en un rol pasivo pero responsable de lo que sucede- y exigir la resolución de nuestras demandas.

Así mismo es indispensable sumar fuerza a los centros de estudiantes, así como en cada barriada popular, para exigir condiciones dignas y seguras de vida, trabajo y estudio. Mientras la clase política se preocupa por no bajar su imagen en las encuestas, mientras los empresarios estrujan al máximo la fuerza de trabajo a costa de su salud y su salario, los sectores populares tenemos que generar estrategias para superar esta nueva ola de coronavirusy exigir respuestas a los problemas aquí planteados y que verdaderamente cuiden la vida de los y las de abajo. A través de la lucha, la solidaridad de clase, el apoyo mutuo y la organización popular podremos marcar la agenda y garantizar nuestras necesidades. 

Federación Anarquista de Rosario


martes, 11 de mayo de 2021

Declaración Conjunta Internacionalista en Apoyo al Pueblo que Lucha en Colombia


 El mundo mira hoy hacia Colombia; sus calles y carreteras han sido el escenario donde el pueblo ha desbordado la digna rabia en un grito impetuoso que resuena y no puede pasar inadvertido. La protesta social, que se desarrolla ininterrumpidamente desde el 28 de abril, es la respuesta a la agudización de la pobreza y la precarización de la vida (consecuencias inevitables del modelo neoliberal) que, en medio de la crisis sanitaria, económica y social, se traduce en 1.7 millones de hogares colombianos que comen solo dos veces al día, una tasa de desempleo del 14.2% y cerca de la mitad de la población, el 42.2%, en condición de pobreza. 

Situaciones similares viven los pueblos en distintas regiones del mundo, en América Latina, por ejemplo, a finales del año pasado, la tasa de pobreza llegaba al 33.7%, la de desempleo al 10.7% y 78 millones de personas se encontraban en situación de pobreza extrema (8 millones más que en el año 2019). La respuesta de los gobiernos de turno a esta crisis social han sido los intentos de ajuste económico, es decir, el aumento y la diversificación de la tributación para la clase trabajadora, manifestado, para el caso colombiano, en el tercer intento de reforma tributaria del gobierno ultraderechista Iván Duque. Quienes pagan la crisis no son sus principales generadores sino el pueblo empobrecido y explotado.

En este contexto, miles de personas en Colombia se han movilizado, en especial, la juventud popular. En los barrios, calles y carreteras se resiste y se mantiene la protesta con barricadas, cacerolazos y asambleas. La justa lucha que hoy libra el pueblo colombiano alimenta la ola de protestas y revueltas que, desde el 2019, se han desarrollado en América Latina como momentos disruptivos que reactivan la organización popular. 

Por su parte, el Estado colombiano ha respondido, como lo hacen todos los estados cuando ven amenazados sus intereses, con represión y violencia desproporcionada. Las cifras son aterradoras y hablan por sí solas; para el 8 de mayo se registraban 47 personas asesinadas (39 por violencia policial), 451 heridas (32 con lesiones oculares y 32 heridas por armas de fuego), 12 víctimas de violencias basadas en género, 548 desaparecidas y 963 personas detenidas .

Ante la brutal represión perpetrada por el gobierno de Iván Duque en contra de las y los que luchan en Colombia, hacemos un llamado a la solidaridad activa, a organizar jornadas de protesta en todos los territorios y a denunciar, por todos los medios posibles, lo que hoy aqueja al pueblo colombiano. La solidaridad internacionalista es salvaguarda de las luchas que forjamos, por eso, hoy respaldamos las demandas del paro nacional: ¡que pare la violencia estatal, se retire la reforma a la salud y se garantice una renta básica universal! 

¡Solidaridad con los pueblos que luchan!

¡Viva el Paro Nacional! 

¡Ante la represión estatal, autodefensa y organización popular! 


sábado, 1 de mayo de 2021

DECLARACIÓN INTERNACIONAL POR EL PRIMERO DE MAYO



El 1º de Mayo de 1886 comenzó en Estados Unidos una huelga de amplias dimensiones que reclamaba la reducción de la jornada laboral a 8 horas. El lema era "8 horas de trabajo, 8 horas para el sueño, 8 horas de ocio", tan propagandeado desde mediados de siglo y con el cual el movimiento obrero luchaba por arrebatarle al capital parte de su poder y disputar tiempo para la vida, la cultura y el disfrute. 

 Esta huelga fue preparada con antelación. El movimiento obrero norteamericano, la decidió en 1884. Y para llevarla a cabo, se realizaron cientos de asambleas y mítines, se recolectaron fondos, en tiempos donde la organización sindical era ilegal y estaba prohibida. Circulaban manifiestos y periódicos alentando a los trabajadores a sumarse a la acción.
 Pero la lucha por las 8 horas de trabajo no era concebida como una mera reforma. Estaba impregnada de un pedazo del mañana, era una lucha que abría camino a otra, a una lucha definitiva por una sociedad de igualdad plena, sin ninguna clase de opresión. Tampoco se entendía que esa lucha debía atravesar los recintos parlamentarios, los juzgados, sino que era una lucha de acción directa y con fuerte protagonismo popular; la clase trabajadora desconfiaba y descreía de esas instituciones tramposas que para ellos solo proveían hambre y represión.
 El 1º de Mayo de 1886 la huelga se demostró masiva, con movilizaciones por todo el territorio y el epicentro de la misma en la populosa ciudad industrial de Chicago. Allí se hizo sentir fuertemente la represión policial y la resistencia obrera también; hubo importantes enfrentamientos con muertos y heridos, uno de ellos frente a la planta industrial de McCormick, en la cual había un número importante de rompehuelgas.
 Ante la feroz represión se convoca el 4 de mayo a una manifestación en la plaza Haymarket. Todo estaba tranquilo hasta que la policía decidió sin motivo atacar a los últimos manifestantes que empezaban a irse al final de la movilización. Es precisamente en este momento que explotó una bomba, hiriendo y matando a varios policías. La respuesta fue brutal, tiraron sobre la multitud y masacraron a muchos manifestantes e iniciando una campaña de persecuciones, encarcelamientos y torturas, recayendo todo el peso de la justicia burguesa sobre ocho militantes de primera línea y dirigentes sindicales anarquistas.
 La causa judicial fue un montaje clasista -al igual que años más tarde se armará otro para Sacco Y Vanzetti, otros dos notorios militantes anarquistas-: testigos falsos, pruebas falsas, para hacer caer todo el odio de la clase burguesa sobre la militancia obrera. El propio fiscal Julius Grinnel lo dijo en estos términos: "La ley está en juicio. La anarquía está en juicio. Estos hombres han sido seleccionados porque fueron líderes. No fueron más culpables que los millares de sus adeptos. Señores del jurado: ¡declaradlos culpables y salvaréis a nuestras instituciones, a nuestra sociedad!"
 Al año siguiente, en noviembre 1887, recae sobre estos ocho militantes anarquistas el peso de la ley burguesa, con penas de varios años de prisión, para algunos, y condenas a morir en la horca, para otros. Ante el cadalso, August Fischer declaró: "Si yo he de ser ahorcado por profesar las ideas anarquistas, por mi amor a la libertad, a la igualdad y a la fraternidad, entonces no tengo nada que objetar. Si la muerte es la pena correlativa a nuestra ardiente pasión por la libertad de la especia humana, entonces yo les digo muy en alto: disponed de mi vida".
  A partir de 1890 se conmemora el 1º de Mayo como Día Internacional de los Trabajadores y Trabajadoras, como día de huelga general contra el capital, en memoria de los Mártires de Chicago y por las 8 horas. Reivindicación que la clase obrera va conquistando en diferentes países al calor de huelgas y luchas tenaces, como en Nueva Zelanda y Uruguay antes de 1915 o con la Huelga de la Canadiense en Barcelona en 1919.
Su significado hoy
 Las 8 horas han sido conquistadas como un derecho en muchos países, pero aún en otros no, y el 1 de Mayo ha sido reconocido como fecha internacional. No obstante, hoy, millones de personas oprimidas a lo largo y ancho del mundo trabajan largas y extenuantes jornadas en condiciones deplorables, siendo frecuentes accidentes en talleres y fábricas que culminan en verdaderas tragedias. El gran capital trasnacional ha dislocado la producción por todo el planeta pauperizando las condiciones de vida y trabajo de poblaciones enteras y amenazando incluso la existencia de nuestro propio planeta.
 Por tanto, las 8 horas siguen siendo una lucha vigente, y por sobre todas las cosas, está vigente más que nunca la sociedad que soñaron y por la que lucharon los Mártires de Chicago y generaciones de militantes y trabajadores y trabajadoras. Llevaban en sus corazones anhelos de justicia y redención social para toda la humanidad, sabiendo que el enfrentamiento contra el capital y el Estado era decisivo, tal como lo es hoy; y que de un lado están los opresores y sus instituciones y del otro, las clases oprimidas que sangran en las máquinas, famélicas, desocupadas, a quienes el sistema capitalista desprecia, pero serán las y los constructores de un mundo nuevo.
 Al igual que quienes participaron de la gesta de Chicago, las y los de abajo hoy sabemos que no hay justicia posible en este sistema, que este ordenamiento social no puede brindar nada bueno para quienes vivimos de nuestro trabajo e intentamos subsistir día a día. El capitalismo solo trae desgracias, hambre, miseria y violencia. Es lo que ha hecho el sistema durante siglos, pero en estos últimos treinta años se ha tecnificado con una bestialidad terrible. Guerras para controlar los bienes naturales, generación de caos en varios países y convertirlos en "estados fallidos", destrucción de todo su aparato productivo, desplazamiento masivo de poblaciones que pasan a vivir en campamentos de refugiados, o los convierte en desesperados migrantes en busca de trabajo y bienestar, y una larga lista de calamidades que genera la voracidad capitalista en su despliegue imperialista.
 Somos las clases populares, a lo largo y ancho del mundo, quienes sufrimos estas consecuencias del despliegue del sistema capitalista y su necesidad de explotar los recursos naturales y el trabajo humano, los que debemos mantener en alto las banderas de lucha de los Mártires de Chicago y sus sueños de justicia y libertad.    
Las tareas del Anarquismo Organizado
 El Anarquismo, ideología profesada por los Mártires de Chicago, no ha muerto ni desaparecido como se ha sostenido desde diversas tendencias ideológico-políticas. Al contrario, el Anarquismo tiene hoy derecho a demostrar que su propuesta es válida para la humanidad, de que su proyecto social tiene validez para el presente y no es una "reliquia del pasado". La propuesta anarquista que pone el objetivo en construir una sociedad donde el poder político y la propiedad estén socializadas y la libertad colectiva sea un componente esencial de dicho ordenamiento social, tienen hoy plena vigencia.
 Esta propuesta no puede concretarse de un día para el otro, debe ser una construcción social paciente, tenaz, decidida, avanzando en la lucha y organización del pueblo. Debemos avanzar en esa perspectiva día tras días. Ello es posible a partir de una correcta inserción social en el seno del pueblo, entre las clases populares.
 Es de especial interés para el Anarquismo Organizado tener incidencia plena en estos sectores, y particularmente entre las y los trabajadores, potenciando y desarrollando la organización sindical y las luchas por mejores condiciones laborales y salariales. Vincular esas luchas y sindicatos a otras organizaciones de las clases oprimidas e ir tejiendo una estrategia tendiente a la concreción de un Frente de Clases Oprimidas, avanzando en la concreción de mayores espacios de autogestión y protagonismo de las y los de abajo, a eso lo llamamos construcción de Poder Popular.
 Para los pueblos, todos los derechos y beneficios adquiridos han sido ganados con lucha. Las clases dominantes no hacen concesiones ni regalan nada porque sí; solo la lucha combativa y solidaria del conjunto de organizaciones populares es garantía de conquistas y avances para las y los oprimidos. En esa lucha desde el Anarquismo Organizado tenemos un lugar con nuestra estrategia y planteos concretos, con nuestra metodología que pone el acento en construir un pueblo fuerte y no un partido fuerte, como todas las tendencias vanguardistas.
 Los anhelos de justicia y libertad de los Mártires de Chicago recorrerán las calles nuevamente este Primero de Mayo junto a los pueblos del mundo en su lucha por sus mismos objetivos y por tener un futuro. Sus sueños viven en la lucha del pueblo a lo largo y ancho del mundo por pan, trabajo y dignidad, pero también por una sociedad de igualdad plena.

VIVAN LOS MÁRTIRES DE CHICAGO!!
VIVA EL 1º DE MAYO!!
A FORTALECER EL ANARQUISMO ORGANIZADO!!
POR EL SOCIALISMO Y LA LIBERTAD!!
ARRIBA LOS Y LAS QUE LUCHAN!!

☆ Federación Anarquista Uruguaya – FAU
☆ Federación Anarquista de Rosario – FAR (Argentina)
☆ Organización Anarquista de Tucumán – OAT (Argentina)
☆ Embat - Organització Llibertària de Catalunya
☆ Devrimci Anarşist Federasyon – DAF (Turquía)
☆ Αναρχική Ομοσπονδία - Anarchist Federation (Grecia)
☆ Organización Anarquista de Córdoba – OAC (Argentina)
☆ Die Plattform - Anarchakommunistische Organisation (Alemania)
☆ Federación Anarquista Santiago - FAS (Chile)
☆ Aotearoa Workers Solidarity Movement - AWSM (Aotearoa/Nueva Zelanda)
☆ Coordenação Anarquista Brasileira - CAB (Brasil)
☆ Libertäre Aktion (Suiza)
☆ Zabalaza Anarchist Communist Front - ZACF (Sudáfrica)
☆ Alternativa Libertaria – AL/fdca (Italia)
☆ Grupo Libertario Vía Libre (Colombia)
☆ Workers Solidarity Movement - WSM (Irlanda)
☆ Anarchist Communist Group - ACG (Gran Bretaña)
☆ Melbourne Anarchist Communist Group - MACG (Australia)
☆ Organisation Socialiste Libertaire – OSL (Suiza)
☆ Union Communiste Libertaire (Francia)

 


jueves, 18 de marzo de 2021

Las victorias del futuro florecerán a partir de las luchas del pasado. Viva la Comuna de Paris!

 

Comunicado Internacional -a 150 años de la Comuna-



Este año se cumple el 150 aniversario de la primera revolución social moderna en la gloriosa historia de las luchas del pueblo oprimido, la Comuna de París de 1871. Durante 72 días, el proletariado de París reorganizó las relaciones sociales en términos de democracia directa en la dirección de la igualdad económica, la ayuda mutua y la libertad política.

La crisis capitalista estructural de 1866 y la competencia entre los Estados había exacerbado los antagonismos de clase y las rivalidades transnacionales. La guerra austro-prusiana de 1866 dejó abierta la cuestión de la no devolución de los territorios reclamados por el Segundo Imperio francés. El 19 Julio 1870 Francia declaró la guerra a la Prusia y la invadió en el 2 Augusto. Las tropas francesas fueron vencidas, el Segundo Imperio Francés se derrumbó y el ejército prusiano llegó a las afueras de París.

Entonces, la burguesía francesa formó un gobierno de unidad nacional y capituló ante los prusianos el 26 Febrero 1871, entregando territorios y puntos claves. El armisticio estipulaba que en un plazo de 8 días debía elegirse una Asamblea Nacional para decidir sobre las cuestiones de la guerra y la paz. Las condiciones económicas de la capitulación fueron especialmente insoportables para el pueblo francés.

El 18 de marzo de 1871 presidente provisional Adolphe Thiers envió tropas a los barrios obreros de París para arrebatar los cañones de la colina de Montmartre, que pertenecían a la Guardia Nacional y que fueron financiados por suscripción pública durante el asedio de la ciudad por los prusianos. El intento fracasó particularmente por la acción de las mujeres de Paris. Mujeres del comité de seguridad del 18o distrito, incluso Louise Michel, convencieron y organizaron a los guardas nacionales, formada principalmente trabajadores. El pueblo de París se rebeló. La Guardia Nacional no entregó las armas. Entonces estalló una guerra entre la clase obrera y el gobierno burgués. Este último trasladó temerosamente sus posiciones a Versalles.

Disgustado por el armisticio, a pesar de los sacrificios que se habían hecho, y sintiéndose traicionado por la burguesía, el pueblo de París fundó un poder que rivalizaba con el del gobierno provisional: la Comuna fue elegida el 26 de marzo. Por un lado, el gobierno provisional encarnaba el poder burgués que deseaba preservar el orden social; por otro lado, la Comuna, que izó su propia bandera roja sobre el ayuntamiento, quiso encarnar un poder popular que deseaba cambiar la sociedad.

Entre los miembros de la Comuna de París, había una alta proporción de trabajadores (la burguesía mayormente se abstuvo de votar por consejo de Thiers). La contribución de los núcleos políticos organizados fue particularmente importante, ya que sus acciones estaban encaminadas a reforzar el carácter socialista de la revolución. Los miembros blanquistas, proudhonistas, marxistas y anarquistas de la Primera Internacional actuaron en este sentido. Aunque fue una iniciativa revolucionaria de corta duración, la Comuna de París logró hitos muy importantes, sin precedentes para su época, rupturas que más tarde se convertirían en temas y objetivos clave para las posteriores revoluciones sociales. La Comuna de París fue un arquetipo de la estructura organizativa política de la sociedad postrevolucionaria, actuando como catalizadora en la formación y desarrollo de la corriente política del comunismo anárquico.

La Comuna de París fue un cuerpo político que combinó los poderes legislativos y ejecutivos en sí misma. Suprimió el ejército regular y lo sustituyó por el pueblo en armas, hizo revocables a los puestos administrativos y judiciales de funcionarios electos. Como también estudió la posibilidad de tomar las fábricas cerradas o abandonadas por los capitalistas para entregarlas a los trabajadores. Procedió también a unir los trabajadores en cooperativas obreras de producción industrial y artesanal. Además, erradicó la Iglesia de la vida política de la Comuna, socializó las propiedades de las iglesias y escuelas eclesiásticas para introducir la enseñanza gratuita desvinculándola de la religión. En nombre del internacionalismo, eligió extranjeros para órganos de la Comuna. Prohibió el trabajo nocturno para en las panaderías, suspendió el alquiler por tres meses y suprimió los intereses de mora. Al mismo tiempo se formaron círculos autónomos de mujeres.

No idealizamos las medidas particulares tomadas por la Comuna, ni las estructuras que se crearon. La clase obrera estaba improvisando, dada la emergencia de las circunstancias, aprendiendo sobre la marcha, y algunas instituciones eran más restos del viejo gobierno que creaciones originales de la Comuna. Más bien, lo que celebramos, es el espíritu igualitario de la Comuna y la actitud radical y democrática que tomó, no dedicándose únicamente a la política si no atendiendo la cuestión económica. Las trabajadoras y los trabajadores en el poder iniciaron una transformación social fundamental, pero la oportunidad de terminarla no pudo llegar.

Desafortunadamente, el poder militar era absolutamente desigual. Sólo había unas 40.000 personas en armas de la Federación de la Guardia Nacional de Paris, con armemento de baja calidad, y teniendo que enfrentarse a casi 170.000 soldados bien armados y asistidos por unidades de artillería pesada. Temiendo el triunfo de la revolución social, el gobierno burgués francés de Adolphe Thiers, con permiso de Otto von Bismarck, canciller de Prusia, coordinó la represión de la Comuna de París. El 21 Mayo, las tropas del gobierno de Versalles entran en París. Durante 8 días se produjeron cruentos combates. El 28 Mayo, a las 14:00 horas, cayó la última barricada ubicada en la calle Ramponeau en Belleville. Los partidarios y partidarias de la Comuna combatieron heroicamente para defender la libertad hasta el final en todas las calles y callejones de París.

El saldo de la derrota de la Comuna de París fue especialmente sangriento. Al menos unos 20.000 comuneros -muertes, hombres, mujeres y niñes- murieron, no solo en combates sino en su mayoría, masacradas después. Unas 45.000 personas fueron detenidas. Hubo al menos 3.000 muertes en centros de detención, presidios, galeras, cárceles y también en colonias penales en el exterior. El 1 Julio de 1871, 3.859 partidarias de la Comuna fueron exiliadas a Nueva Caledonia. Entre ellxs, Louise Michel, que se convertiría más adelante en una de las más importante activistas del anarquismo revolucionario, y los hermanos Reclus que habían participado activamente en el establecimiento de la Comuna. Finalmente, los tribunales militares obligaron a unas 3.500 personas al exilio forzoso.

Tras la derrota de la Comuna de París, Eugene Pottier escribió la letra del himno mundial de la clase obrera, "La Internacional". El mensaje central de la Comuna de París y del himno de La Internacional es que el poder de los trabajadores reside en la solidaridad de clase y el internacionalismo. Solamente confiando en nuestras fuerzas colectivas y  la ayuda mutua podremos liberarnos de las cadenas de la explotación y la opresión estatal y capitalista. La unidad nacional es para las y los de abajo una pérdida de compromiso de clase con sus propios intereses y un arma ideológica de la burguesía, para persuadir a los oprimidos de que sirvan a sus propios intereses, ya sea reduciendo su consentimiento o llevándolas a los mataderos de las guerras entre estados. La Comuna de París llegó a esta conclusión, aplastando la unidad nacional en beneficio de la unidad de clase y del internacionalismo. No hay otro camino para la emancipación de los oprimidos y explotados.

Los "amos" no están dispuestos a abandonar los privilegios materiales asegurados mediante su poder económico y político, las instituciones, la ideología, los mecanismos y la violencia que la sostienen. Por eso siempre está dispuesta a sofocar con sangre todo intento de cambio social radical, todo intento revolucionario que desafíe su poder y aspire a derrocarlo. Las transformaciones sociales revolucionarias sólo se realizan mediante la lucha de clase de los oprimidos y explotados. Estamos obligados a recorrer este camino. Los de arriba no nos deja otra opción.

Por eso no vamos a luchar por los intereses de los capitalistas, no vamos a tomar las armas y dirigirlas hacia los oprimidos de otros países, porque no tenemos nada que nos separe. Tenemos intereses de clase comunes y tareas históricas comunes. Unámonos, pues, con estrechas relaciones de solidaridad de clase y de internacionalismo revolucionario, en la dirección de la revolución social mundial y del comunismo libertario.

Las victorias del futuro florecerán a partir de las luchas del pasado!

¡Honor para siempre a quienes dieron su vida por el objetivo universal de la Revolución Social!

¡Viva la Comuna de París! ¡Viva la Anarquía!

Oprimidos y explotados por todo el mundo, ¡organizáos y uníos para sacudiros el yugo estatal y capitalista!

Coordenação Anarquista Brasileira – CAB

Federación Anarquista Uruguaya – FAU

Federación Anarquista de Rosario – FAR (Argentina)

Organización Anarquista de Córdoba – OAC (Argentina)

Organización Anarquista de Tucumán – OAT (Argentina)

Federación Anarquista Santiago – FAS (Chile)

Union Communiste Libertaire (Francia)

Embat - Organització Libertària de Catalunya

Alternativa Libertaria – AL/fdca (Italia)

Die Plattform - Anarchakommunistische Organisation (Alemania)

Devrimci Anarşist Faaliyet – DAF (Turquía)

Organisation Socialiste Libertaire – OSL (Suiza)

Libertäre Aktion (Suiza)

Melbourne Anarchist Communist Group - MACG (Australia)

Aotearoa Workers Solidarity Movement - AWSM (Aotearoa / Nueva Zelanda)

Zabalaza Anarchist Communist Front - ZACF (Sudáfrica)

Anarchist Communist Group - ACG (Gran Bretaña)

Αναρχική Ομοσπονδία - Anarchist Federation (Grecia)

lunes, 8 de marzo de 2021

Comunicado Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras 2021

Hoy 8 de marzo conmemoramos el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, fecha   histórica en la cual levantamos la lucha por los derechos políticos, sociales, económicos y sexuales de las mujeres, lesbianas, y personas transgénero de las clases oprimidas, por terminar de raíz con las violencias sistemáticas del patriarcado y por la lucha revolucionaria obrera, popular y anticolonial. Propuesta por primera vez por un grupo de mujeres socialistas en la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de 1910 en Copenhague, el día tuvo la inicial intención de promover los derechos civiles de las mujeres, para luego convertirse en una jornada de agitación, movilización, protesta, y huelga por y para la vida y libertad de las mujeres y disidentes del sistema de género a lo largo y ancho del globo. Desde la protesta por los derechos laborales y políticos de las mujeres en los Estados industriales a comienzos del siglo XX, hasta la revuelta por el pan y la paz de las mujeres trabajadoras que dio inicio, junto a otras huelgas y demostraciones, a la Revolución Rusa de febrero de 1917, el 8 de marzo como Día Internacional de las Mujeres fue lentamente consolidado por medio de la lucha activa de las mujeres de la clase trabajadora, razón inicial por la cual rescatamos tan gran logro que nos permite no sólo recordar las conquistas del movimiento feminista frente a la opresión patriarcal, sino también apropiarnos de los debates y propuestas que plantearon nuestras antecesoras para construir espacios que nos permitan levantar la voz frente a las injusticias y las violencias de este sistema de dominación capitalista, patriarcal y colonial.

La jornada conmemorativa internacional ha tenido múltiples banderas de lucha que varían en cada territorio y época, destacando entre ellas la lucha por el sufragio y la igualdad salarial, el reconocimiento de las labores de cuidado y demás tareas relegadas al ámbito privado realizadas mayoritariamente por mujeres, la lucha por la despenalización y legalización del aborto y el acceso a anticonceptivos, y la abolición de las violencias basadas en género materializadas en altas cifras de abusos sexuales, feminicidios y transfeminicidios, entre otras. Asimismo destacamos la fecha como un espacio de mujeres y disidentes de la clase trabajadora que ha permitido históricamente la articulación organizativa del movimiento feminista, y se ha caracterizado por movilizaciones masivas, más recientemente por el Paro Internacional de Mujeres con sus inicios en España, el movimiento #NiUnaMenos de Argentina y América Latina, y la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito en países del todo el mundo. Hoy en día las mujeres trabajadoras enfrentamos en la primera línea la crisis social y económica producto de la pandemia del COVID-19, la cual destapó formas de violencia y dominación patriarcal con frecuencia invisibilizada como la explotación del trabajo femenino en el ámbito privado y la subordinación ante la figura masculina dentro del mismo, y facilitó el recrudecimiento de la violencia doméstica hacia mujeres, disidencias, y ninxs, el hostigamiento, y el incremento en casos de feminicidios, transfeminicidios, y abusos sexuales debido al confinamiento, por eso nos movilizamos el 8 de marzo con tan sentida urgencia. No obstante, si bien reconocemos la importancia de la lucha feminista en nuestros tiempos, somos conscientes, y por consiguiente rechazamos, la existencia del “feminismo” blanco, burgués, y binario que busca hacerse hegemónico en detrimento de las luchas de las oprimidas, planteando desde nuestras organizaciones sociales y de base disputas contra la opresión patriarcal constituidas desde abajo y por medio de la acción directa. Nos mantenemos alertas también a la influencia del Estado sobre esta multiplicidad presente dentro del “feminismo”, que rápidamente busca acomodar las luchas y reivindicaciones dentro de sus instituciones, para encorsetarlas en su propia maquinaria.

A propósito de la fecha de conmemoración, además, recalcamos la importancia de las mujeres y disidentes en la lucha por los derechos de la clase trabajadora y oprimida por el sistema de dominación capitalista, destacando la militancia de figuras como Teresa Claramunt, Luisa Capetillo, Lucia Sánchez, y Virginia Bolten, por los derechos de las mujeres y disidencias sexuales y de género, por el freno a la explotación ambiental, por la abolición del Estado, y por el fin de todas las opresiones, con vistas hacia la transformación revolucionaria de la realidad. Así, a partir del apoyo mutuo, la solidaridad de clase, y el cuidado colectivo, y a su vez por medio de la crítica a la construcción de una teoría política basada en concepciones tradicionales de género jerárquicas, binarias, y excluyentes, luchamos por el socialismo y la libertad para todas. Por lo tanto, conmemoramos el 8 de marzo como jornada de lucha, revolucionaria y desde abajo, por nuestra emancipación que, como escribió Emma Goldman en La Tragedia de la Emancipación de la Mujer (1906): “hará en ella un ser humano, en el verdadero sentido (…) [y] tendiendo a la más completa libertad, ella irá luego borrando los rezagos de centenares de años de sumisión y de esclavitud”.

Por la liberación de las oprimidas,

¡Arriba las que luchan!

 

lunes, 1 de marzo de 2021

100 años del levantamiento de Kronstadt: Recordar es luchar


 

Declaración anarquista internacional en el centenario del levantamiento de Kronstadt de 1921

“Que los trabajadores del mundo entero sepan que nosotros, los defensores del poder de los soviets, velaremos por las conquistas de la revolución social. Venceremos o pereceremos bajo las ruinas de Kronstadt, luchando por la justa causa de las masas trabajadoras. Los trabajadores de todo el mundo nos juzgarán. La sangre de los inocentes caerá sobre las cabezas de los comunistas, locos salvajes ebrios de poder.

¡Viva el poder de los soviets!”

El Comité Revolucionario Provisional de Kronstadt -

El primero de marzo de 1921 el Soviet de Kronstadt se sublevó en contra del régimen del Partido Comunista Ruso. La Guerra Civil se había efectivamente acabado con la derrota en 1920 de las últimas secciones del Ejército Blanco en la Rusia europea. Las batallas restantes en los territorios de Siberia y Asia central fueron por la extensión territorial de lo que se llamaría la Unión Soviética al año siguiente. No obstante, las condiciones económicas siguieron siendo nefastas. En respuesta, huelgas estallaron en toda la cuidad de Petrogrado en febrero de 1921. Los marineros de Kronstadt enviaron una delegación para investigar las huelgas.

Antecedentes

La ciudad de Kronstadt está ubicada en la isla de Koltin, la cual domina los accesos a Petrogrado. En Kronstadt estaba ubicada la mayor base naval rusa, y fue sede de un bastión de política revolucionaria desde 1905, desempeñando un distinguible papel en las revoluciones de 1905 y 1917. El Soviet de Kronstadt fue creado en mayo de 1917, poco después del Soviet de Petrogrado. A lo largo de 1917 los Soviets se habían multiplicado y fortalecido a lo largo y ancho del Imperio Ruso. En octubre derrotaron al gobierno provisional y, posteriormente, el Congreso Panruso de los Soviets tomó el poder en sus manos. Sin embargo, el Congreso Panruso aceptó la propuesta bolchevique de nombrar al Consejo de Comisarios del Pueblo para actuar como gabinete ejecutivo sobre los Soviets. Después de eso, los bolcheviques tomaron poco tiempo en establecer un aparato estatal con poderes coercitivos. Así, fundamentalmente, subordinaron los Soviets locales y regionales al Soviet central.

Ya en abril de 1918 los bolcheviques empezaron su represión en contra de los anarquistas y comenzaron las purgas en los Soviets. La Revolución de Octubre había establecido la libertad de prensa y el derecho de los soldados de elegir a sus oficiales, pero los bolcheviques reversaron estos y muchos otros cambios sociales imprescindibles en el curso de la Guerra Civil.

La represión a toda oposición, el Comunismo de Guerra, y las requisas forzadas impuestas por escuadrones de fusilamiento, junto con la propagación del hambre y la pobreza, alejaron las simpatías que muchos obreros y campesinos habían depositado en el bolchevismo. Protestas de obreros y campesinos en contra de las medidas autoritarias bolcheviques fueron frecuentes entre 1918 y 1921, incluyendo múltiples oleadas de huelgas obreras.

La resolución de Petropavlosk

Las huelgas de Petrogrado en febrero de 1921 llevaron a que los marineros de Kronstadt enviaran una delegación para investigar y hacer un informe. Los propios marineros estaban descontentos con la administración de la Marina y habían depuesto a su comandante en enero. El informe de la delegación indujo la aprobación de la resolución de Petropavlosk, como sigue:

1. En vista de que los Soviets presentes no expresan la voluntad de los campesinos y obreros, inmediatamente celebrar elecciones por voto secreto, la campaña previa a la elección ha de tener total libertad de agitación entre campesinos y obreros;

2. Establecer libertad de expresión y prensa para campesinos y obreros, para los anarquistas y partidos socialistas de izquierda;

3. Asegurar la libertad de asamblea para sindicatos y organizaciones campesinas,

4. Convocar una Conferencia no partidista de los obreros, soldados del Ejército Rojo, y marineros de Petrogrado y Kronstadt no después del 10 de marzo de 1921;

5. Liberar a todos los presos políticos de los partidos socialistas, así como a todos los obreros, campesinos, soldados, y marineros encarcelados en relación con el movimiento obrero y el campesino;

6. Elegir una Comisión para revisar los casos de quienes están detenidos en cárceles y campos de concentración;

7. Suprimir todos los politotdeli (oficinas políticas) debido a que ningún partido debería gozar de privilegios especiales en la propagación de sus ideas ni recibir financiación del gobierno para tales fines. En su lugar, deben establecerse comisiones educativas y culturales, elegidas localmente y financiadas por el gobierno;

8. Abolir inmediatamente todas las zagryadintelniye otryadi (escuadrones bolcheviques de requisa);

9. Igualar las raciones de comida para todos quienes trabajan, con excepción de aquellos empleados en oficios perjudiciales para la salud;

10. Abolir las unidades de combate bolcheviques en todas las ramas del Ejército, así como los guardias bolcheviques de servicio en los molinos y fábricas. En caso de que tales guardias o unidades de combate sean necesarias, serán nombrados en el Ejército de entre las filas, y en las fábricas, de acuerdo con el juicio de los obreros;

11. Otorgar a los campesinos plena libertad de acción respecto a sus tierras y también el derecho a tener su ganado, a condición de que los campesinos manejen sus propios recursos, es decir, sin emplear mano de trabajo contratada;

12. Pedir a todas las ramas del Ejército, así como a nuestros camaradas del Ejército kursanti, que se adhieran a nuestras resoluciones;

13. Demandar que la prensa dé la mayor publicidad a nuestras resoluciones,

14. Nombrar una Comisión de Control de Viajes [y];

15. Permitir la libre producción de kustarnoye con esfuerzo propio.

Esta resolución puede resumirse en que contiene dos exigencias fundamentales: la restauración de la democracia soviética y un compromiso económico con los campesinos.

Revuelta y represión

El primero de marzo, una reunión en masa convocada por el Soviet de Kronstadt respaldó la Resolución de Petropavlosk. Ese fue el comienzo del levantamiento de Kronstadt. Durante los siguientes días los rebeldes intentaron negociar con el gobierno bolchevique. Permitieron que Kalinin regresara a Petrogrado. Ignoraron los consejos de los oficiales zaristas (quienes habían sido contratados por la Marina como asesores técnicos) de tomar medidas militares, entre ellas ataques en el continente. Los bolcheviques no correspondieron y arrestaron a las delegaciones de Kronstadt que llegaron a acuerdos en el continente.

El gobierno atacó en marzo 7, pero fue derrotado, ya que había perdido fuerzas importantes por las deserciones. Un ataque más fuerte el 10 de marzo también fue derrotado, con muchas bajas del lado bolchevique. Finalmente, el último ataque, con fuerzas mucho más numerosas, tuvo lugar el 17 y 18 de marzo, y logró capturar Kronstadt y suprimir el levantamiento.

Legado

Hoy, los y las anarquistas recuerdan el centenario del levantamiento de Kronstadt por dos razones. Primero, demuestra que no es cierto que la única alternativa al capitalismo en Rusia fuera el régimen autoritario y represivo del llamado Partido “Comunista”. Los y las habitantes de Kronstadt lograron mantener vivos los

valores originales de la Revolución Rusa y los estaban adoptando de nuevo en contra del gobierno del Partido Comunista por medio de comisarios. Perdieron no debido al rechazo de sus ideas, sino a la situación de agotamiento del pueblo ruso.

En segundo lugar, recordamos Kronstadt porque la verdadera historia de la rebelión es muy diferente a las versiones mentirosas propagadas por varios grupos leninistas y muestra hasta qué punto los bolcheviques se habían desviado de los principios sobre los que se fundó la Revolución de Octubre. Los y las habitantes de Kronstadt querían Soviets democráticos, no una Asamblea Constituyente que sólo pudiera establecer un gobierno capitalista. Ellos y ellas rechazaron la ayuda del extranjero y se dirigieron a los campesinos y campesinas, y obreros y obreras. Mostraron principios siempre más benignos en el curso del conflicto, intentando en todo momento, incluso durante la última batalla, confraternizar con las tropas del gobierno y ganárselas por medios políticos. Algunos leninistas, desesperados por defender la credibilidad de la denuncia al levantamiento en Kronstadt como “contrarrevolucionario”, citan declaraciones de bolcheviques en Kronstadt en el periodo posterior a los hechos. Sólo consideramos necesario señalar que estas declaraciones fueron firmadas por personas encarceladas y amenazadas de ejecución. Por lo general, las declaraciones falsas pueden obtenerse por mucho menos.

Los bolcheviques, que entonces se llamaban a sí mismos el Partido Comunista, celebraron su Décimo Congreso durante el período del levantamiento de Kronstadt. Críticos de la revuelta citan con frecuencia artículos de la Resolución de Petropavlosk como una exigencia de compromiso inaceptable con los campesinos, pero rara vez mencionan que el Décimo Congreso aprobó la Nueva Política Económica, que era un compromiso mucho más amplio. En realidad, los aspectos de la Resolución de Petropavlosk que fueron inaceptables para los bolcheviques fueron aquellos que exigían democracia soviética. Fueron los bolcheviques, y no las y los luchadores de Kronstadt, quienes se pusieron en contra de la clase trabajadora.

Hoy las y los anarquistas trabajan por nuevas revoluciones de las clases trabajadoras y populares en todo el mundo, y luchan por la más plena democracia directa en ellas. Nos inspiramos en los y las rebeldes de Kronstadt y pretendemos que su sangre no haya sido derramada en vano.

¡Todo el poder para los soviets y no los partidos!

¡Viva el poder de los soviets libremente electos!

☆ Alternativa Libertaria/ Federazione dei Comunisti Anarchici (AL/FdCA) – Italia

☆ Anarchist Communist Group (ACG) – Gran Bretaña

☆ Αναρχική Ομοσπονδία - Anarchist Federation – Grecia

☆ Aotearoa Workers Solidarity Movement (AWSM) – Aotearoa/ Nueva Zelanda

☆ Coordenação Anarquista Brasileira (CAB) – Brasil

☆ Devrimci Anarşist Faaliyet (DAF) – Turquía

☆ Die Plattform - Anarchakommunistische Organisation – Alemania

☆ Embat - Organització Llibertària de Catalunya – Cataluña

☆ Federación Anarquista de Rosario (FAR) – Argentina

☆ Federación Anarquista de Santiago (FAS) – Chile

☆ Federación Anarquista Uruguaya (FAU) – Uruguay

☆ Grupo Libertario Vía Libre – Colombia

☆ Libertaere Aktion – Suiza

☆ Melbourne Anarchist Communist Group (MACG) – Australia

☆ Organización Anarquista de Córdoba (OAC) – Argentina

☆ Organización Anarquista de Tucumán (OAT) – Argentina

☆ Organisation Socialiste Libertaire (OSL) – Suiza

☆ Union Communiste Libertaire (UCL) – Francia

☆ Workers Solidarity Movement (WSM) – Irlanda

☆ Zabalaza Anarchist Communist Front (ZACF) – Sudáfrica

domingo, 21 de febrero de 2021

Posición FAR - Febrero 2021


CON LUCHA, COMBATIMOS LOS PRIVILEGIOS PARA LOS DE ARRIBA Y EL AJUSTE PARA LOS DE ABAJO
 Posición FAR - Febrero 2021
Comienza el año 2021 marcado fuertemente por la pandemia y sus consecuencias. Como venimos diciendo en los distintos análisis que realizamos durante el año pasado, no se trata tanto de las causas de la pandemia, sino de sus efectos. Y estos han sido desbastadores para los y las de abajo debido principalmente a que la misma transcurre en un tiempo histórico signado por la dominación capitalista en su faceta neoliberal, que sin miramientos deja a importantes porciones de la población mundial en total desamparo. Por ello era de esperarse las disputas geopolíticas y comerciales por las vacunas, y la diferencia de acceso a las mismas entre países pobres y ricos.
Argentina no escapa a este panorama general. La situación social es realmente dramática con índices de pobreza por encima del 50%, pérdida de empleo, caída del poder adquisitivo del salario (con una merma promedio del 4% interanual), y consolidación de esquemas de precariedad laboral y de restricción de la herramientas sindicales. Para completar este cuadro de situación de extrema desigualdad social -que viene profundizándose continuamente-, cada vez son más las personas que viven en barriadas que no tienen acceso a servicios públicos esenciales, más grandes son los sectores de la población se encuentran desocupados y con un acceso cada vez más restricto a la educación (especialmente de forma remota).    
El gobierno ha decidido seguir al pie de la letra lo que dicta la premisa capitalista, esto es: los intereses de los poderosos no se tocan. Si bien ha esbozado parches como el IFE, no ha podido ni siquiera sostenerlo en el tiempo. En este punto hay que incluir al “Aporte solidario y extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia” de algunos privilegiados, que por su inutilidad y tibieza nadie recuerda, más allá de los 15 días que duró la operación de los medios oficialistas. En este sentido, el gobierno se ha mostrado habilidoso en ejecutar amagues distributivos (como el anuncio de suba de retenciones a las agroexportadoras) que ante la resistencia de este poderoso sector lo ha utilizado para hacerle llegar a su militancia el mensaje de una “correlación de fuerza desfavorable”, buscando mantener a raya cualquier intento de reclamo desde algún sector de su frente. 
En los hechos, en el plano económico y social, los únicos sectores “sacrificados” por el contexto de pandemia han sido los sectores populares y la clase trabajadora, cuyo ajuste en el salario y las condiciones de vida están pagando los costos de la crisis social y la pandemia. 
En el plano sanitario, tampoco han sido alentadores los números de infectados y muertos, encontrándose el país muy arriba en las escalas mundiales, con más de 2 millones de infectados y más de 50.000 muertes. Lo cual junto a la agónica llegada de las vacunas, proyecta un panorama donde es de esperarse más contagios y muertes durante el transcurso del año, especialmente si se tiene en cuenta que poco ha mejorado en la capacidad de respuesta del sistema de salud. En este sentido, el amortiguador han sido las y los trabajadores de la primera línea contra la pandemia, con sobrecarga laboral y en espacios donde faltan insumos y personal para soportar otra “ola” de contagios. Cabe mencionar que esto ha sido más acuciante cuanto más nos alejamos de la Capital Federal.
Actualmente parece que la política de prevención pasa, por un lado, por trasladar a la población la responsabilidad absoluta de la política sanitaria (a través de campañas como la de los Cuidadanistas o el exacerbado discurso contra la juventud por la nueva ola de contagios), haciendo eje exclusivamente en los encuentros sociales como factor de contagio, excluyendo los cuestionables criterios para definir la esencialidad de los trabajos que en los hechos, implicó que gran parte de la clase trabajadora no pudo hacer una cuarentena propiamente dicha. Por otro lado, con medidas de control social, muchas veces selectiva, que ha dado lugar a innumerables casos de abusos policiales, confinamientos y vulneración de derechos que aportan a la consolidación de la política represiva estatal. 
Pero la mayor calamidad de la política sanitaria del Estado nacional, se vio a las claras en las últimas horas, con la aparición de los “vacunados VIP”. El oficialismo habla de “traidores” y de operaciones de prensa. La oposición reaccionaria habla de “estafa a la Nación”. Sin embargo este escándalo, viene a desnudar con claridad una política de inmunidad privilegiada para los de arriba, que intenta poner a la clase política y a los empresarios como principales beneficiarios de la vacuna, sin distinción de color político ni lado de la grieta. En este punto, sabemos muy bien que la corrupción y los privilegios son inherentes al Estado y los capitalistas, y esto quedó demostrado con los vacunados en el Ministerio de Salud (legisladores oficialistas y empresarios de grandes medios) o con la presión de diputados y senadores de ser puestos como prioridad. 
 Todo esto sin ninguna política realista para frenar los contagios que traerá la vuelta a los espacios cerrados en otoño. 
Hay que sumar aquí la posición demagógica del Ministerio de Educación habilitando la apertura de clases presenciales sin una planificación, medidas de prevención ni infraestructuras adecuadas en este contexto, en un planteo que necesitará de la firme resistencia de los sindicatos docentes preocupados verdaderamente por la situación sanitaria, educacional y de contención social de la comunidad educativa. A su vez, parece que el gobierno nacional usará la crisis del coronavirus como excusa para hacer pasar el programa del FMI, que incluye reforma laboral, fiscal, congelamiento de salarios y jubilaciones, dolarización de tarifas de servicios públicos, entre otros. Algunos de estos puntos ya se han ejecutado aun si haber firmado el acuerdo. La inflación no da tregua y el año comenzó con aumento de la gran mayoría de servicios públicos, obras sociales, alimentos y artículos indispensables como la nafta, que acumula ocho aumentos en los meses de enero y febrero. Un claro ejemplo de esto es la posición propatronal del Ministerio de Trabajo al demorar lo más posible la homologación de los acuerdos salariales –con recomposiciones por encima de la media- de aceiteros y bancarios.
Es así que con una retórica tibia, y con el fantasma de la vuelta posible del macrismo, el Frente de Todos encuentra un terreno más fértil para  ajustar que un gobierno descaradamente neoliberal. Abonan a esto las direcciones sindicales burocráticas y de las organizaciones sociales oficialistas, que no han movido un dedo para hacer frente a esta situación.
En un año electoral es de esperarse recomposiciones y disputas dentro del campo de la política del sistema. Se van perfilando distinciones dentro de la coalición gobernante con la intención de despegar a Cristina de los posibles escenarios de estruendosos fracasos del modelo. A su vez, asistimos al crecimiento de una derecha ultra-liberal que aprovecha las contradicciones del progresismo para gestar un discurso de odio a lo popular.
También es de esperarse que este gobierno siga buscando contener cualquier desborde que por abajo se pueda impulsar debido a las desbastadoras condiciones en la que se está viviendo. Así como hace un año se presentaba con la meta de un gran acuerdo social el presidente se viene reuniendo con empresarios y cúpulas sindicales burocráticas bajo la misma lógica. Que la creciente desigualdad desangre silenciosamente como lo viene mostrando el aumento de la violencia social que en nuestra ciudad se ha cobrado más una muerte diaria, incluido niños/as, desmembramientos de cadáveres y balaceras por doquier. 
En este contexto de incertidumbre sanitaria, fragmentación social, desmovilización promovida desde arriba, mayor control social y violencia; debemos trascender los márgenes de acción que nos dejó el año pasado para las y los de abajo. La acción comunitaria, sindical, estudiantil debe ser fortalecida redoblando nuestros esfuerzos para ponerle freno al ajuste de los de arriba.
Es imprescindible que sigamos impulsando y apoyando  medidas de lucha sectoriales en lo sindical como las que lograron torcer algunas avanzadas patronales, especialmente en cuanto a despidos, suspensiones y brutales ajustes salariales. Aquí desatacamos ejemplos como   el histórico paro encabezado por la Federacion Aceitera y los Recibidores de Granos, a finales de 2020 -que culminó con una merecida recomposición salarial-. También será estratégico para nuestra militancia seguir peleando por condiciones de trabajo seguras y una vacunación masiva que llegue a todas las barriadas populares, rechazando cualquier privilegio sanitario que se intenten imponer desde arriba los sectores dominantes. Por consiguiente, la estrategia del anarquismo organizado en este contexto debe apostar a la construcción de un Pueblo Fuerte, abocando nuestra militancia al trabajo de base cotidiano en los sindicatos, barrios, y centros de estudiantes, con una metodología que dispute lógicas estatizantes y burocráticas, y que pueda poner en el primer plano de la escena política el programa de resistencia de la clase oprimida desde un protagonismo colectivo.

Por el socialismo y la libertad!
Federación Anarquista de Rosario


jueves, 31 de diciembre de 2020

ES LEY POR LA LUCHA DE LAS DE ABAJO 💚🔥✊


La marea verde que hace años no para de crecer en Argentina y en América Latina ayer pudo celebrar la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Se trata de una reivindicación muy sentida para todas las mujeres y cuerpos gestantes de nuestra clase, ya que somos las más pobres quienes abortamos en las peores condiciones de clandestinidad, arriesgando nuestros cuerpos a los graves problemas de salud, a la cárcel y a la muerte. Esta lucha histórica tiene luz verde para que la fuerza de las de abajo en todo el continente avance en los derechos fundamentales para vivir, y no solo para sobrevivir como lo impone la maquinaria del capitalismo y su voracidad destructiva.

Éste 30 de diciembre a la madrugada finalmente el Senado argentino tuvo que dar la aprobación definitiva a la ley de la Interrupción Voluntaria del Embarazo luego de años de presión social ejercida por el movimiento feminista, partidos políticos, sindicatos,organizaciones sociales y estudiantiles; Así como por el conjunto de mujeres y cuerpos gestantes, en las calles, en los históricos Encuentros Nacionales de Mujeres, hoy Plurinacionales de mujeres, lesbianas, trans, travestis y no binaries, como en cada espacio de trabajo, en cada lugar de estudio, en cada territorio, dando el debate y la pelea por la autonomía de nuestros cuerpos y nuestro derecho a decidir.
Ya desde fines del siglo XIX en ésta región, nuestras compañeras anarquistas vienen poniendo el cuerpo, organizadas desde abajo con sus hermanas de la clase trabajadora, construyendo una historia de resistencia contra el patriarcado y el capitalismo. Desde Virginia Bolten con La Voz de la Mujer, María Collazo, Juana Rouco Buela, Luisa Lallana,Julia García entre tantas otras compañeras; pasando por quienes enfrentaron cara a cara la represión en los '60 y'70 Elsa Martínez, María Esther Tello, Hilda Forti, Pirucha Ramos entre otras. Todas ellas son parte de la gran historia de las luchas feministas en este país que hoy logra arrancarle a la clase política el aborto legal a través de la inmensa organización y movilización que viene impulsando la Campaña por el Aborto Legal Seguro y Gratuito conformada en el año 2003, logrando aglutinar la acción de las organizaciones sindicales, estudiantiles y territoriales.
Sin dudas el gobierno de Alberto Fernández, y una gran parte del peronismo, intentará sacar rédito político de este hecho, es algo que desde ya se vislumbra con discursos que presentan esta ley como una dádiva fruto de la "voluntad política" de los funcionarios de turno que administran el Estado patriarcal. Es más cínico aún el intento por parte del progresismo de conciliación constante con los sectores más reaccionarios, conservadores,machistas como la iglesia católica y evangélica, habiendo tratado un proyecto que incluye la objeción de conciencia y con el intento de negociar causales para el aborto legal. Si bien es una inmensa alegría saber que a partir de ahora será obligación que el sistema de salud contemple la decisión de las personas gestantes al momento de interrumpir o continuar con un embarazo, no hay que bajar la guardia. Queda un largo camino de lucha por delante para la implementación real del Aborto Legal Seguro y Gratuito en todos los rincones, aún queda pelear contra la objeción de conciencia, las trampas legales que puedan presentarse
y los obstáculos que estos sectores reaccionarios antiderechos querrán interponer. Y por supuesto un largo camino por terminar con todo tipo de violencia patriarcal.
Es así que entendemos este necesario paso como parte de un proceso de lucha que no se agota ni se agotará en el futuro próximo. Ver los resultados de nuestra organización constante, a lo largo de décadas, reafirma el camino de la acción colectiva, sostenida,solidaria y clasista. Sabemos que nada verdaderamente transformador vendrá del Estado y sus estructuras, pero este necesario paso adelante permite visualizar en el horizonte la concreción de nuevas reivindicaciones. Como anarquistas organizadas políticamente entendemos que el único rumbo posible en este período es la organización y lucha por reivindicaciones cada vez más significativas para las y los oprimidos hasta poder cambiar
de raíz este sistema capitalista y patriarcal.
Así el aborto legal es una victoria fruto de las movilizaciones históricas, de las asambleas en los barrios, de las docentes organizadas que aplican la ESI en las escuelas dando el espacio para que las aulas sean vehículos de información, emancipación y descubrimiento;de la organización sindical y estudiantil, de los más de treinta Encuentros hoy Plurinacionales de mujeres, lesbianas, trans, travestis y no binaries.
Es una conquista para las de abajo gracias a la lucha popular y a la militancia comprometida y constante en medio de tanta resistencia a los durísimos golpes de los gobiernos y el capital. Nos merecemos celebrar toda esta enorme lucha contra la clandestinidad, para fortalecernos y afianzarnos para las batallas que nos quedan por delante. Reivindicamos este camino de construcción de poder popular, con la fuerza de nuestras antecesoras y de nuestra historia de lucha. Con la potencia que tenemos las de abajo, las marginadas, las explotadas, las oprimidas para construir nuestro propio destino y terminar con la opresión patriarcal, colonial y capitalista. Por el socialismo y la libertad.

¡ES LEY POR LA LUCHA DE LAS DE ABAJO!
¡A SEGUIR ORGANIZADAS, EN LAS CALLES, LUCHANDO CONTRA TODA OPRESIÓN
PATRIARCAL Y CAPITALISTA!
¡ARRIBA LAS QUE LUCHAN! 🔥🔥🔥

Organización Anarquista de Córdoba
Federación Anarquista de Rosario
Organización Anarquista de Tucumán

miércoles, 9 de diciembre de 2020

Declaración conjunta internacionalista por la libertad de las y los presos políticos de la revuelta social de la región chilena

 

“La prisión no impide que los actos antisociales se produzcan; por el contrario, aumenta su número. No mejora a los que van a parar a ella. Refórmesela tanto como se quiera, siempre será una privación de libertad, un medio ficticio como el convento, que torna al prisionero cada vez menos propio para la vida en sociedad. No consigue lo que se propone. Mancha a la sociedad. Debe desaparecer” (Piort Kropotkin – “Las Prisiones”)


“Que los compañerxs no se sientan solxs. La gente con la que compartieron alegrías y tristezas, fracasos y victorias, están más que nunca junto a ellxs. Peleando con terco fervor. Sintiendo cada día más amor y más odio. Ese amor y ese odio con el que, juntxs, haremos cambiar el mundo de bases” (Juan C. Mechoso – Acción Directa Anarquista: Una Historia de FAU”)


1- Ha transcurrido más de un año desde que la lucha desbordo las calles de diferentes ciudades del territorio dominado por el Estado de Chile, y desde aquel octubre los pueblos han mantenido la lucha sin descanso. A pesar de la represión, la pandemia y el hambre la voluntad organizativa y de lucha florece. Estamos en tiempo de lucha y resistencia en territorios de todo el mundo; desde lxs indígenas en Ecuador hasta lxs proletarixs de Francia, los pueblos se alzan contra el sistema de dominación. 

Es por ello que el internacionalismo, aquella vieja práctica de la clase oprimida se vuelve urgente, la palabra y la acción solidaria es un principio constitutivo de estas luchas y es lo que la lleva a proyectarse en un horizonte de emancipación.


2- Con las dificultades propias del vivir, las comunidades de lucha a punta de barricadas, cacerolas y autodefensa han ejercido la resistencia en el territorio dominado por el Estado de Chile. Este ha respondido con cruenta represión, son miles los y las heridas, cientos y cientas  las mutiladas, decenas de muertos y muertas y miles de presos y presas. Todo esto llevado a cabo por sus esbirros que  defienden sus intereses de clase, precarizando y atacando nuestras vidas, cuerpos y territorios. 

No solo balas y gases lacrimógenos han usado en contra nuestra clase, sino también severas leyes represivas, las cuales con el apoyo de la socialdemocracia se han concretado en la “Ley antibarricadas”, en la “modernización” de aparatos represivos como la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) y entregándole nueva infraestructura a Fuerzas Especiales para así desarrollar su terrorismo estatal. 

Esta represión como es sabido recae solo a nuestra clase, ya que cuando los grupos armados de la clase dominante son descubiertos con armamento de guerra y equipamientos de combate para el Estado son solo “utensilios”, mientras que romper un cristal de un banco es terrorismo para el Estado y te mantiene secuestrado por años por dicha acción. Hoy en día para nuestra clase es peligro de cárcel salir con una cuchara y un cartel a gritar por derechos sociales. La cárcel es una cuestión de clase. 

3- Son casi 2.500 las y los compañeros que hoy están sometidos a procesos judiciales burdos, procesos que se han alargado más de un año manteniendo a miles tras las rejas,  sin ningún tipo de condena, utilizando la “prisión preventiva” como escarnio jurídico a quienes han luchado junto a su clase en este año de revuelta social (incluso a “menores de edad”). Por otro lado, las y los pocos condenados que existen se enfrentan a sentencias brutales, de 11 a 20 años por elucubraciones de una fiscalía con ánimo de revancha pretende castigar a quienes han desafiado el sistema de dominación, a quienes han osado a cuestionar la mercantilización y precarización de nuestras vidas. 

Como si lo anterior fuera poco, a los y las presas de la revuelta social se les han mantenido en aislamiento, torturándoles en su cotidiano, impidiendo visitas o cualquier otro beneficio penitenciario. 


4- Hacemos un llamado a la solidaridad activa, a poner la palabra y el cuerpo por la libertad de nuestros y nuestras presas, a organizar jornadas de protesta por todos los territorios en lucha para lograr una AMNINISTIA GENERAL Y SIN CONDICIONES. Quien se olvida de las y los presos se olvida de la lucha, por tanto lograr su libertad es un imperativo para las comunidades en lucha. Llamamos a fortalecer las organizaciones populares, a tomar la bandera de la libertad de nuestros y nuestras compañeras, a hacernos parte de manera concreta en las diversas actividades y jornadas de protesta que se están levantando.


5- Por último, la realidad de la prisión política no nace el 18 de octubre, sino que es una situación que se ha dado por décadas. Históricamente el Estado ha buscado castigar a quienes han luchado por el quiebre de la sociedad de clases, por ello también solidarizamos con las y los presos políticos mapuche y revolucionaros, quienes pelean día a día por mantenerse firmes en las cárceles-empresas del Estado de Chile. 


LIBERTAD A LAS Y LOS PRESOS POLITICOS DE LA REVUELTA

NO MÁS PRESOS Y PRESAS POR LUCHAR

AMNISTIA GENERAL Y SIN CONDICIONES

DEROGACIÓN DE LAS LEYES REPRESIVAS

FIN A LA LEY ANTITERRORISTA


☆ Coordenação Anarquista Brasileira – CAB

☆ Federación Anarquista Uruguaya – FAU

☆ Federación Anarquista de Rosario – FAR (Argentina)

☆ Organización Anarquista de Córdoba – OAC (Argentina)

☆ Federación Anarquista Santiago – FAS (Chile)

☆ Grupo Libertario Vía Libre (Colombia)

☆ Union Communiste Libertaire (Francia)

☆ Embat - Organització Libertària de Catalunya

☆ Alternativa Libertaria – AL/fdca (Italia)

☆ Die Plattform - Anarchakommunistische Organisation (Alemania)

☆ Devrimci Anarşist Faaliyet – DAF (Turquía)

☆ Organisation Socialiste Libertaire – OSL (Suiza)

☆ Libertaere Aktion (Suiza)

☆ Melbourne Anarchist Communist Group - MACG (Australia)

☆ Aotearoa Workers Solidarity Movement - AWSM (Aotearoa / Nueva Zelanda)

☆ Zabalaza Anarchist Communist Front - ZACF (Sudáfrica)

☆ Federation of Anarchism Era  (Afghanistan and Iran) 

☆ Workers Solidarity Movement - WSM (Irlanda)

☆ Anarchist Communist Group - ACG (Gran Bretaña)

☆ Αναρχική Ομοσπονδία - Anarchist Federation (Grecia)

☆ Tekoşina Anarşist - TA, (Rojava - north east Syria)

☆ Organizacion Anarquista de Tucuman ( Argentina)




jueves, 3 de diciembre de 2020

Ante la desmovilización impulsada desde arriba, recuperar la calle con independencia de clase

 

Coyuntura OAT-OAC-FAR Diciembre 2020, Argentina

Desde el anarquismo especifista nos parece oportuno realizar un análisis de los fenómenos que se vienen desatando en este último tramo del 2020, buscando hacer frente a la profundización del ajuste neoliberal, construyendo un pueblo fuerte en resistencia.


Como primer punto podemos marcar que a nivel regional la oscilación entre gobiernos de facto (dictaduras parlamentarias) y democráticos de centroderecha -o “progresistas reformulados”- ponen en evidencia que la falta de garantías que presentan unos y la laberíntica trampa institucional que representan los otros, lo que sigue demostrando la necesidad de una auténtica organización y lucha desde abajo, con independencia de clase y por fuera del aparato institucional estatal. 


En Argentina, la apuesta del Frente de Todos (FdT) por reforzar la institucionalidad pivotea entre poner “paños tibios” y llevar a cabo medidas represivas, a una situación social que desborda y va generando incertidumbre e inestabilidad creciente. Con el intento de calmar la situación, entrando en el laberinto institucional y queriendo dejar contentos a los sectores dominantes (incluida la comitiva del FMI), pero sobre todo buscando ciertos “acuerdos” o desplegando medidas que buscan un ficticio consenso social para desmovilizar a los/as de abajo. Recordemos que el plan de desmovilización de este sector político encabezado por Alberto y Cristina, emerge a partir de la contundencia de las acciones contra la reforma previsional de Macri, allá por fines de 2017, cuando la acción directa en la calle se evidenciaba como la única alternativa para enfrentar el ajustazo neoliberal. En los hechos, y como resultado de esa desmovilización, el FdT pudo implementar en dos oportunidades medidas de ajuste sobre los jubilados, que nada tienen que envidiar a las políticas macristas. 


La creciente precarización laboral, los salarios a la baja por arreglos paritarios paupérrimos o inexistentes, con el discurso de la clase política de que “el asalariado es un privilegiado”, las ocupaciones de tierras producto de la falta de ingresos para asegurarse un lugar para vivir, y el deterioro general de las condiciones de vida, son solo una muestra hacia adonde viene apuntando la verdadera variable de ajuste. En esta línea, el tema del acceso a la vivienda es troncal, ya que en los últimos tiempos se profundizaron las represiones, desalojos y amenazas a las ocupacionesde tierras, sea por la histórica reivindicación de los pueblos originarios que reclaman desde hace años su derecho ancestral (preexistente al sangriento establecimiento del Estado Nacional), como así también aquellas tomas urbanas que visibilizan la necesidad básica más esencial como es tener un techo. Todo esto, sin dudas, ha puesto en alerta a quienes defienden la propiedad privada y la concentración de la tierra en Argentina. 

Los ejemplos son variopintos. Al ya analizado feroz desalojo y represión de Guernica, impulsados por Kicillof y el fascista Berni, se le suman las réplicas en varias provincias. Las más notorias han sido las de Río Negro, con la toma “La esperanza” de FiskeMenuco a partir de ocupaciones de barriadas enteras; o las de Villa Mascardi por parte de las comunidades mapuches. A lo largo y ancho de todo el país las ocupaciones crecen día a día producto de la falta de vivienda y trabajo genuino para los sectores populares. A partir de la violenta represión en Guernica se profundizó una brutal avanzada del Estado para desalojar y reprimir las tomas de tierras en defensa de los intereses de especuladores inmobiliarios, lo que profundiza la problemática de la propiedad concentrada de la tierra en manos de unos pocos en el país. Lejos de presentar una solución estructural inmediata a la crisis habitacional de miles de familias alrededor del país, el Estado acude a la represión y a medidas caritativas, buscando acuerdos por sumas insignificantes y con promesas de planes de infraestructura y vivienda que nunca se concretan. La defensa y la apología a la propiedad privada y la búsqueda de criminalización de la pobreza llevó a una campaña de lo más reaccionaria contra las familias que pelean por un techo donde vivir.


Párrafo aparte merece la mala gestión de la pandemia por parte del gobierno. Y no nos referimos a los números generales de infectados y muertos en función del temprano aislamiento, ya que eso sería hablar con el diario del lunes. La pandemia, en cambio, deja al descubierto una desigualdad estructural alarmante y un sistema de salud desfinanciado y ultra centralizado en CABA y Provincia de Buenos Aires, quedando relegadas a su suerte provincias de la Patagonia, del NOA y el NEA entre otras regiones. La falta de infraestructura, insumos y la extrema precarización en la cual están sumidos los/las trabajadoras de salud pone en evidencia el rumbo político de un gobierno nacional y gobiernos provinciales, que frente a una crisis sanitaria, social y económica sin precedentes han aprovechado para fortalecer el aparato represivo y profundizar los mecanismos de control social. Es preciso resaltar aquí acerca de la “salvación” que suponen las vacunas en esta crisis sanitaria. Aunque son necesarias y urgentes, esconden el impulso de las empresas farmacéuticas transnacionales para seguir lucrando con la salud de los pueblos en todo el mundo. En nuestro país cuentan con el beneplácito del estado nacional para proteger sus intereses, frente a las demandas judiciales que los efectos secundarios de las mismas manifiesten a futuro (la nueva Ley 27.573, del diputado tucumano del FdT Pablo Yedlin, así lo permite). Este avance de las farmacéuticas abre la puerta a que con el pretexto de desarrollar nuevos tratamientos y vacunas en un “contexto de pandemia” dicha protección legal se expanda a toda nueva medicación. O sea, este tipo de legislación tiene por finalidad asegurarles las ganancias en el presente momento de crisis y a futuro, algo el gobierno nacional aprobó, confirmando su defensa del capital contra el interés del pueblo.


Otro hecho paradigmático del rumbo del FdT fue el aumento de coparticipación para pagar un aumento salarial a la policía bonaerense, asesina de Facundo Castro y tantos/as jóvenes más, ante el apriete reaccionario de esta fuerza, sumado al aumento de fondos en el presupuesto 2021 para el financiamiento de las fuerzas armadas, que contrasta con el desfinanciamiento de una educación pública que se ha vuelto completamente excluyente con la virtualización de la actividad. Esta es también una de las áreas de ajuste, donde se fortalece la represión, al sostener los intereses de los grupos económicos concentrados y el pago a bonistas. El paso a la virtualidad ha dejado afuera a millones estudiantes que no pueden acceder a la conectividad, al tiempo que los/as trabajadoras de la educación se han visto en una extrema precarización y flexibilidad laboral, sin reconocimiento salarial ni de ningún tipo para su trabajo, mientras que las escuelas y universidades se ven en condiciones deplorables de infraestructura para una vuelta segura a las aulas.


Con discusiones de cúpulas, más o menos veladas, y en anticipado objetivo de recomponer su base electoral de cara al 2021, el ejecutivo sobre la recta final del año busca generar algo de consenso con ciertos sectores que parecían estar soltándole la mano, esto fue a través de la presentación de los proyectos de ley de temas “prometidos” como el de "impuesto a las grandes fortunas" y la “Ley del Aborto”. 

Con el discurso de la “palabra empeñada”, mientras los índices de inflación y desocupación siguen escalando sin un vislumbre de tope, así como la violencia machista, solo se muestra que acá lo único empeñado es nuestro futuro.

Entre las propuestas que siguen este curso institucional se encuentra el nuevo proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo presentado por propio presidente Fernández y cuyo contenido difiere del presentado anteriormente en puntos básicos de cuidados de la salud integral de las personas gestantes. Este intento del gobierno de embanderarse de una iniciativa construida a lo largo de décadas de lucha y organización desde el movimiento feminista, muestra a las claras que intenta quedarse con el “trofeo simbólico” de una batalla, no solo que nunca peleó, sino que justamente no se impulsó desde las esferas institucionales sino de las entrañas de la lucha del pueblo. Desde el anarquismo políticamente organizado planteamos la necesidad de seguir en las calles dando la pelea, sabemos que la única garantía que existe para que las personas gestantes podamos decidir sobre nuestros cuerpos es continuar luchando. 

En esta misma línea, el contrapunto del “Proyecto de los Mil Días”, que intenta ser de protección a las personas gestantes y las infancias ante casos de violencia familiar o sexual, tienen más aroma a querer cuidar la vulnerabilidad del gobierno nacional ante las críticas del Vaticano –parte integrante del FdT- ante la presentación simultanea del proyecto del Aborto. De esta manera intentará, como se dice vulgarmente, “quedar bien con Dios y con el Diablo". Sin embargo, a pesar de mucho proyecto presentado, los casos de femicidios y violencia familiar, deserción escolar y abandono infantil siguen en aumento día a día solo muestran el recrudecimiento del machismo que golpea sobre los sectores más vulnerables: las mujeres, lesbianas, travestis, transexuales e infancias de las clases oprimidas. 

Otro ejemplo de retórica distributiva, devenida en tibias acciones o parches, es el tan anunciado “impuesto a las grandes fortunas” que decantó en un irrisorio aporte único a los multimillonarios, variación que fue mejor recibida por los sectores dominantes y que lejos está de paliar la situación económica del sector empobrecido, ni solucionar el problema estructural que sufrimos los/as de abajo. Este aporte extraordinario a las grandes riquezas implica una miserable limosna que se le pide a unas pocas familias multimillonarias por única vez, para terminar financiando a esos mismos sectores con la venia para la explotación de hidrocarburos, el extractivismo y la megaminería. La profundización de la matriz extractivista impulsada por el kirchnerismo viene siendo una política de Estado, mientras la organización popular resiste contra estos emporios de la contaminación en Mendoza y en Chubut; y contra la fumigación a las escuelas rurales en Santa Fe y el uso de agrotóxicos gracias al ministro Felipe Solá, que volvió a reforzar está postura en beneficio de Bayer (antes Monsanto).

El aumento de la inflación y la desocupación, junto al obsceno aval por parte de ciertas conducciones sindicales a la precarización laboral, van deteriorando las condiciones materiales de vida y fragmentando aún más el complejo entramado social, reforzando los mecanismos de un sistema de dominación que sólo se combatirá con una ruptura real que provenga de la construcción y avance de un pueblo fuerte.

Este encauzamiento por vía institucional de las grandes luchas solo tiene como fin el garantizar la gobernabilidad para regular más tranquilos el ajuste escalonado y parejo que trasciende gobiernos pero sigue la línea de empobrecimiento y opresión hacia los/as de abajo. Es por esto que recalcamos la necesidad de la independencia de clase en nuestras luchas, evitando cualquier seguidismo hacia sectores de la clase política que se arroguen la representación del pueblo. La historia indica que esta salida nunca terminó bien, y que un proyecto emancipador jamás puede asentarse sobre los intereses de algún/algunos sectores de la clase dominante, por más carismático que se presente algún dirigente. En este sentido, sigue siendo imprescindible interpelar a sectores populares que aun acompañan al proyecto político del Gobierno, y señalar que el camino a seguir debe ser en unidad de los sectores populares pero con independencia de clase y autonomía del pueblo por sobre todas las cosas. Lo mismo debemos seguir interpelando a otros sectores de la izquierda, que insisten en quedar entrampados en el “juego parlamentario”, con presentaciones de pila de proyectos “inoportunos” para un sistema democrático burgués.


 “(...) las posibilidades de construcción socialista se fortifican en proporción a la participación popular y se debilitan si los eventos de rebelión son concebidos exclusivamente desde un punto de vista que tiende a cambios cupulares dentro de la misma estructura de dominación” (“La estrategia del especifismo” J.P. Mechoso)


A no equivocarse, el sistema capitalista goza de buena salud y solo se ve fortalecido ante el panorama abierto con la pandemia, que le sirve de móvil justificador de un ajuste planificado para estos tiempos. El modelo neoliberal penetra y avanza con el disciplinamiento y represión de los sectores movilizados y el consenso con los sectores más institucionalizados de discurso "ciudadano" en pos de la "gobernabilidad", mientras profundiza planes económicos de ajuste y precarización de la calidad de los sectores populares. Pero la resistencia popular se encuentra firme sin intenciones de retroceder. 

Ante este escenario la militancia del anarquismo especifista sigue apuntando a fortalecer la acción del pueblo y sus organizaciones. Hacemos un llamado a todos los/las compañeras y compañeros que, buscan combatir las opresiones estructurales del sistema, a sumarse a nuestro proyecto político. De manera activa y constante debemos construir, aportar y precisar un pliego reivindicativo en cada sector de lucha acorde al momento, en cada sindicato, organización barrial y estudiantil. Es preciso impulsar y profundizar el protagonismo de los/as de abajo en las luchas populares desde las calles, hacerle frente a la desmovilización y el aislamiento, con un horizonte siempre en vistas al socialismo y la libertad.



Salud y resistencia para los tiempos que vienen!


Por la construcción de Poder Popular!


¡¡Viva la Anarquía!!


¡¡Arriba las y los que luchan!!



Organización Anarquista de Tucumán – OAT

Organización Anarquista de Córdoba – OAC 

Federación Anarquista de Rosario – FAR